15.9.09

Cr'onicas cracovitas III: En bicicleta

Lo de las ciudades planas me fascina. Ser'a porque vengo de una ciudad (y un barrio) en el que las cuestas son el pan de cada d'ia. Y lo que m'as me gusta de la planicie es la posibilidad de moverme en bicicleta. El tr'afico en Cracovia es bastante ca'otico, con coches a los que les gusta correr y avenidas anchas en las que se mezclan conductores temerarios con tranv'ias y en los que los pasos de peatones son anecd'oticos. Pero hoy nos hemos atrevido hemos alquilado unas bicis. Bueno, para ser sinceras, s'olo hemos pasado por el centro para sacarlas de la tienda, porque nos hemos dedicado a los alrededores, fuera del casco antiguo.

14.9.09

Cr'onicas Cracovitas II: El realismo sovi'etico de Nowa Huta

Tras la Segunda Guerra mundial, el r'egimen sovi'etico se encontr'o en Cracovia con la resistencia de una clase media mayoritaria y contraria a sus principios. Para solucionarlo, se propusieron construir una ciudad sat'elite dedicada a la industria pesada a la que atraer'ian a trabajadores de clases sociales m'as pobres que vendr'ian a corregir el desequilibrio de clases.
Nowa Huta (nueva fundici'on) es el barrio situado m'as al este de Cracovia y uno de los m'as poblados con cerca de 200.000 habitantes. En 1949 se concibi'o como una ciudad separada, construida en torno a una gran fundici'on. Todas las calles de la ciudad van a dar al complejo sider'urgico Vladimir Lenin, una mole con cientos de edificios, kil'ometros de carreteras y un sistema ferroviario propio que lleg'o a ser uno de los m'as grandes de Polonia (en los a;os 70 ten'ia una producci'on anual de 7 millones de toneladas de acero).
Este gigante abierto por razones ideol'ogicas y no econ'imicas, puesto que el hierro ten'ia que ser importado desde Rusia y el carb'on desde Silesia, y sus construcciones aleda;as se convirtieron en la ciudad ideal para la propaganda sovi'etica y en uno de los mejores ejemplos de la arquitectura del Realismo Socialista, que daba mucha importancia al orden de los edificios para ordenar las conciencias y las vidas. En la actualidad, al pasear por sus anchas calles y entre las moles de pisos de la zona, se advierte de manera clara el estilo sovi'etico, con grandes manzanas en cuyo interior hay una explanada de tierra (huertas comunitarias en otros tiempos).

Sindicalismo y religi'on
Lo que pretend'ia ser un seguro contra la posible resistencia de la clase media, result'o ser el germen de las protestas contra el r'egimen sovietico. Fueron los obreros lo que iniciaron las protestas contra el r'egimen, en un movimiento sindical con un fuerte componente cat'olico. Ya en los a;os 60, los trabajadores de Nowa Huta se levantaron para exigir la construcci'on de una iglesia en el barrio. El joven obisto Karol Wotjila fue uno de los instigadores de estas protestas, construyendo una cruz de madera en torno a la cual surgieron numerosos enfretamientos entre trabajadores y polic'ias. El componente cristiano cat'olico fue, de hecho, una de las carcter'isticas del posterior Moviento Solidaridad, fundado por Lech Walesa en los a;os 80 y uno de los bastiones de la lucha contra el totalitarismo comunista. Durante esos a;os, 29.000 de los 38.000 trabajadores de la sider'urgica estaba afiliado a este movimiento.

En la actualidad
Con la ca'ida de la URSS en 1980, el ineficiente sistema productivo de la f'abrica se hizo patente, cerrando la mayor parte de la planta hasta quedar una f'abrica de unos 3.000 trabajadores dentro de uno de los barrios m'as deprimidos de Cracovia con cerca de un 30% de paro. Los nombres de las calles se cambiaron, bautizando la Plaza Central, en tiempos sovi'eticos dominada por una enorme estatua de Lenin, como plaza Ronald Reagan, algo que suscit'o tambi'en numerosas protestas, por lo que la mayor parte de la gente la sigue llamando simplemente Plaza Central.



Hoy d'ia se intenta resucitar la zona buscando nuevos usos a la antigua f'abrica, entre ellos culturales. El festival de m'usica Sacra y profana, uno de los doce festivales que comenzaron a hacerse en Cracovia con motivo de su elecci'on como Capital Cultural europea en el a;o 2000, tiene en este barrio la mayor parte de sus sedes, reservando la antigua planta industrial para conciertos de m'usica electr'onica. Por la ex f;abrica Vladimir Lenin, han pasado artistas de la talla de Kraftwerk, mientras que la estrella de esta edici'on (que est'a teniendo lugar esta semana) es Aphex Twin.
Una curiosidad que viene mucho al caso, hablando de m'usica electr'onica y escenarios postindustriales: la palabra robot proviene del t'ermino polaco robotnik, que significa "trabajador". Y ah'i os dejo a Kraftwerk con su We are the robots, durante la edici'on de Sacrum and Profanum de 2008, en la antigua f'abrica Lenin de Nowa Huta.

13.9.09

Cr'onicas cracovitas I: La luz

La luz
Siempre me han gustado las ciudades de noche, porque las luces te las ense;an de otra manera, destacando una fachada, escondiendo desonchones, coloreando los grises. Cracovia es gris, por su clima, no por sus muros, pero el primer contacto que he tenido con ella ha sido desde la oscuridad. La luz en Cracovia es suave, la el'ectrica y la natural. Hay pocas farolas por la calle y no son necesarias m'as para imaginar lo que se ver'a durante el d'ia. Es una luz 'intima, que invita a sentirse acogido y c'omodo, afortunado de pasear por calles de piedra antigua, llenas de historia y recorridas s'olo a medias.
La ciudad tiene ese gusto por los interiores cuidados tan propio de las ciudades acostumbradas a pasar buena parte de su tiepo enterradas en nieve. Cualquier bar, cualquier restaurante, es una maravilla en la que te dan ganas de entrar. Prohibidos los neones agresivos, incluso el tungsteno de alto voltaje, mejor velas e iluminaci'on colocada en lugares estrat'egicos, como el respaldo de los sof'as viejos que hay esparcidos por todo el bar. Se nota que la luz no es s'olo una herramienta sino un o de los elementos decorativos mejor utilizados del lugar.
Anoche llegamos a esta maravillosa ciudad, en un tren desde Varsovia, despu'es de un largo periplo que nos llev'o por M'alaga, Barcelona y la capital polaca. R. estaba plet'orico, con los ojos m'as que abiertos y sin dejar de contarme historias sobre cada sitio por el que pas'abamos, contento de su reencuentro y yo encantada de tener un gu'ia de lujo, de conocer Cracovia desde sus vivencias, sus recuerdos y su cari;o. Se nota que me gusta el lugar?
Aqu'i comer y beber es bastante barato (el hostal tambi'en est'a muy bien de precio, adem'as de ser precioso), as'i que no pienso conocer todos los bares posible, sobre todo teniendo en cuenta que sentarse en cualquiera de ellos es un lujo.

La trompeta de la catedral
Cracovia posee una iglesia mayor peculiar, en la que el paso de las horas est'a marcado por un melod'ia de trompeta que se corta en seco antes de terminar. Esta tradici'on se remonta a la 'epoca en la que los tartaros avanzaban por la estepa, cuando el toque serv'ia para poner en aviso a los habitantes sobre los movimientos de las tropas enemigas. La leyenda cuenta que en uno de esos avisos, una flecha otomana alcanz'o al encargado de darlo, mat'andolo justo en la parte por donde hoy se corta la melod'ia. Hoy d'ia, el toque de la trompeta sigue estando en manos de una familia que mantiene viva esta tradici'on pasando el testigo de generaci'on en generaci'on.

Ma;ana m'as, que no tengo tiempo. Esta noche me voy a ver a Chris Cunnigham a Nowa Huta :).