17.10.07

cuando el mar se marcha (parajes para pararse)

Hace tiempo que no escribo y es curioso, porque es lo que más hago últimamente (aunque no el blog). Ando en una época de limbo, en medio de muchas cosas pero sin decidirme a entrar en ninguna. Tengo que trabajar y ganar dinero, pero no quiero trabajar porque limita mis tiempos.
Quiero viajar y lo que hago es leer. Busco destinos, escribo sobre los pasados, imagino los futuros...
Hoy quiero ir al mar Caspio.
El mar Caspio ni siquiera es un mar, sino un lago de agua salada situado entre Asia y Europa que algún día debió de ser mar, hasta que se quedó encerrado. Cerquita de ese extraño fenómeno hay un lugar que antes fue una ciudad costera, hasta que el mar se fue, se alejó 30 kilómetros de la orilla y dejó a los barcos de los pescadores abandonados en la antigua playa.
Eso fue hace ya algún tiempo y, ahora, los habitantes de esa poblaciòn empobrecida utilizan las carcasas de madera cascada para hacerse las casas.
También hay un ayuntamiento que sustituye los cristales rotos por periódicos y dos estatuas en la plaza: una es Buda y la otra Lenin, ambas están pintadas y repintadas con absoluta fealdad. Mientras manadas de perros se pasean por la decadencia con total familiridad, como los auténticos dueños del paraje.

...quiero conocer ese lugar

3 comments:

hanna said...

nos quedan tantos por ver...

kanlle said...

si nos salen algunos sueños escritos... miramos vuelos nena!!

La gata que vuela said...

En mi caso, primero tendŕe que currarme un poco esos sueño... no