18.12.09

Yo, de mayor, quiero ser conferenciante

A principios de esta semana tuve la suerte de asistir a las ponencias de dos de los conferenciantes más valorados a nivel nacional e internacional: Pilar Jericó (autora de "No miedo", experta en gestión de talento), Bruno Giussani, director europeo de TED. Tras sus intervenciones, tuve una revelación: yo, de mayor, quiero ser conferenciante.

La conferencia es un género en auge y algunos lo achacan, precisamente, a las también en auge redes sociales en Internet (recomiendo el post sobre ello de Elástico). Se dice que las redes sociales virtuales dan paso a redes sociales físicas, a encuentros, simposios, congresos... citas, al fin y al cabo, en las que personas interesadas por un mismo tema comparten conocimientos (o escuchan a "gurús"). Debido a este "boom" (que veremos si es tal o si realmente se trata de la consolidación de un producto cultural con futuro), se ha creado un star sistem de conferenciantes cuyos cachés se pagan en miles de euros. ¿Miles? Sí, miles de euros por hablar cerca de una hora (15 minutos arriba, 15 minutos abajo). Está bien, es cierto que lo que se está pagando no es sólo la ponencia, sino que detrás de esta existe todo un trabajo y una preparación que hacen que sea esa persona y no otra la que cobra lo que cobra. Pero a mí hay ciertas cuestiones que me chirrían.

Me voy a centrar en dos ejemplos concretos para que esto tenga más consistencia y qué mejor que los dos conferenciantes que ví el lunes pasado. Bruno Giussani, suizo y director de TED (Tecnology Entertaiment Desingn), es una eminencia precisamente por la organización en la que trabaja. TED es una fundación sin ánimo de lucro nacida en los 80 y a la que se atrubuye el mérito de haber convertido la conferencia en un producto cultural llevándola, en cierta medida, hasta donde está hoy. La filosofía de TED es la de otorgar valor a las ideas, generándolas y esparciéndolas por el mundo. Para ello, realizan una reunión anual a la que invitan a varios especialistas, provenientes de distintas áreas, para que hablen en torno a un mismo tema. La interdisciplinariedad de las llamadas TED conferences no es el único rasgo de éstas, también es muy importante el formato. Las ponencias duran 18 minutos, lo que obliga a los ponentes a ser escuetos y directos en sus planteamientos, a no andarse por las ramas, y en ellas tienen mucha importancia todos los elementos que acompañan a la palabra: desde el escenario, que tiene que ser imponente, hasta los medios audiovisuales y los objetos que sirven para ilustrar las ideas de los protagonistas. Cada conferencia se ensaya una y otra vez, con cámaras, para que los ponentes se acostumbren a ellas y las tengan en cuenta, como cualquier otro espectáculo. Ése es su mérito: haber hecho de la exposición de ideas un espectáculo apto para todos los públicos, con lenguaje fácil y ritmo ameno. Estas conferencias, en modo presencial, sólo están al alcance de una minoría, porque las plazas están muy limitadas y el precio es prohibitivo, pero, y aquí llega lo más interesante de esta fundación, se creó el formato audiovisual conocido como TED Talks que consiste en grabar conferencias con las características ya citadas y colgarlas en la web bajo licencia Creative Commons, para que todo el mundo no sólo las pueda ver sino que las pueda usar para sus blogs, páginas o clases... lo que sea. He de decir que esperaba la conferencia de Bruno con mucho interés, porque el trabajo de TED me parece admirable (y os aconsejo que buceéis entre sus charlas porque hay cosas muy interesantes), pero, cuál fue mi sorpresa cuando el suizo no hizo más que hablar de "su libro". Es decir, explicó la filosofía TED y "cómo viajan las ideas", pero nada más. Un tipo que, según dicen (y aquí voy a dejar de lado mis principios periodísticos para dar por válida la rumorología), cobra alrededor de 18.000 euros por charla, no dijo nada que no supiera alguien que ya conociera TED. ¿Entonces? Pero lo malo no es eso, lo malo, para mí, es que terminó y no dieron paso a un turno de preguntas. ¿De qué me sirve tener frente a mí a alguien si no tengo posibilidad de intercambiar nada con él, de preguntar, de pulir ideas y conceptos?



Pilar Jericó, que cobra bastante menos que Giussani y aún así mucho, hizo una exposición brillante que, a pesar de no descubrir América, fue interesante. Igual de interesante y con los mismo chascarrillos casi que cuando la ves por Youtube en vídeos de 2007. Bueno, digamos que, si la mujer está especilizada en un tema y siempre tiene que hablar de ese tema, sea comprensible que la charla sea la misma, pero volvió a pasar que no hubiera turno de preguntas... ¿entonces?

Con todo esto del auge (o boom) de las conferencias ha surgido, como en todo movimiento que se precie, un contramovimiento que reclama el término de "unconference", es decir, la vuelta a formatos más conversacionales en los cuales las relaciones sean más horizontales y fluya el intercambio entre todos los asistentes. La primera vez que leí sobre la "unconference" creí que era innecesario crear esa división entre lo que es una conferencia y el intercambio de opiniones entre iguales, es decir, que se podía dar una combinación de ambos (como ocurre en las TED, las presenciales, donde los ponentes suelen estar el resto del día compartiendo espacio-tiempo con los asistentes, fomentando la conversación entre ellos), pero ahora comprendo cómo va eso de las conferencias puras (y sus estrellas). Y viendo lo visto, yo, de mayor, conferenciante.

Sólo me falta encontrar a alguien que me quiera escuchar y, encima, pagar por ello.

*Conferencias de Pilar Jericó y Bruno Giussani


15.12.09

Las chicas no pagan

Ayer me sucedió una cosa que me hizo viajar atrás en el tiempo. Mientras estábamos buscando un bar en el que tomar una copa en el centro de Málaga, se nos acercó uno de esos relaciones públicas que te ofrecen precios especiales y nos prometió algo que llevaba mucho tiempo sin oír: la primera copa gratis para las chicas.


Nunca piensas que te pueda pasar a ti, aunque lo hayas visto en las noticias y sepas que sucede continuamente. Y sin embargo, un buen día te conviertes en un pedazo de carne que sirve de reclamo a hombres sedientos de alcohol. Ésos que se deshiniben en exceso bebiendo en exceso y que suponen el soporte fundamental de bares de bailoteo mientras acosan a todo lo que se mueva y tenga tetas. Es indignante que se considere normal que una chica no pague en una discoteca, sin pararse a pensar lo que se esconde detrás de tales ofertas. Yo creí que esas prácticas se habían abandonado o que eran marginales, pero no, siguen existiendo y lo que es peor, siguen funcionando. El lado positivo de todo esto es que, si lo tenía tan olvidado, es porque hace mucho tiempo que conseguí librarme de ello.

2.12.09

Lo "asustante"

Me preocupa.
Me preocupa que con el debate (más bien lucha) que se abre y reabre sobre el uso de Internet y la "piratería" (o intercambio de archivos) se está consolidando una brecha entre los usuarios-sociedad-consumidores (y generadores) de cultura y "los artistas". El manifiesto que surgió la semana pasada a raíz de la inclusión en el proyecto de la nueva Ley de economía sostenible de una clausula según la cual el Ministerio de Cultura podría cerrar webs sin necesidad de una orden judicial, amparándose en la protección de la propiedad intelectual y los derechos de autor, ha puesto sobre la mesa varios temas que muchas veces se confunden pero que tocan ramas muy distintas.

Por un lado está la cuestión indiscutible, por lo menos desde mi punto de vista, de que se mermen derechos fundamentales de los ciudadanos (y ojo, digo ciudadanos y no internautas) como son la privacidad o la presunción de inocencia, para proteger los derechos particulares de un grupo de personas que ni siquiera representan a la totalidad de su gremio. Por otro está el debate sobre cómo gestionar los derechos de autor y la propiedad intelectual en un entorno en el que ya no se tiene prácticamente ningún control sobre la distribución de los contenidos. Mucha gente interpreta el manifiesto y las adhesiones al mismo como una rabieta de los "internautas" (léase "esas personas a las que les gusta tener todo gratis"), de gente que no piensa más que en sí misma y a la que le importa una mierda los que están detrás de los trabajos que "consumen". Además, está el concepto de los artistas como vagos redomados que se sientan en el sillón de su casa a esperar los royalties y que se niegan a que se desmonte el chiringuito y se les acabe el chollo. Pero yo no creo que estas concepciones sean de ayuda para abrir un debate verdadero y serio. Un debate necesario.

De los pasos, retrocesos, negociaciones sin contraparte, presiones internacionales y demás elementos que han formado parte de todo este embrollo, me gustaría subrayar ciertas cuestiones

1. La mejor promoción para la música (la única) es que las canciones se escuchen. Hasta ahora (o hasta hace algún tiempo), la fórmula solía ser televisión+radio+bares, machacar hasta establecerse en el inconsciente del 99% de los posible consumidores y vender discos, cuanto más, mejor. ¿Y ahora? Analicemos: el formato físico está condenado a la desaparición (o a una reducción tan drástica que su venta será casi anecdótica), por lo que lo de vender discos ya no deja dinero suficiente para mantener el tinglado y a sus protagonistas. La gente consume contenido puro, canciones que no tiene por qué esperar a que aparezcan en la radio puesto que puede encontrarlas cuando quiera, escoger lo que suena, de hecho, ni siquiera se tienen que comprar el disco. Bien, si ahora la música está en Internet, lo lógico sería usar ese canal para promocionarla y sacar todo el jugo que tiene la viralidad de este medio. Pero, ¿qué se vendería sin ya no se quieren discos físicos? Directos, derechos de autor y venta de discos digitales... claro que las discográficas no pueden ganar lo mismo que cuando se vendían los cd a cascoporro, primero porque no se puede cobrar lo mismo por el disco físico que por la descarga (por razones obvias) y segundo porque, y es así, se vende menos. Entiendo que no tiene que ser fácil para un magnate de la industria discográfica aceptar que se acabó, igual que al pequeño empresario que posee una tienda de discos (o el que regente un videoclub).

El consumidor es cada vez menos pasivo y el criterio de los oyentes se va perfilando más allá de la voluntad de las grandes discográficas (ésas que nos han torturado durante años con canciones de "dudosa" calidad por decirlo de manera suave). Ahora el que busca en Internet tiene acceso a grupos que hace tan sólo una década se hubieran tenido que conformar con aparecer algún día en Radio3 o espacios marginales, con algo de suerte. Lo mainestream se mezcla con lo independiente, una banda sin discográfica se convierte en número uno, la gente escucha mucha más música que antes, compara, elige... y el que disfruta con lo diferente ha encontrado un paraíso. Internet ha supuesto una revolución para todos aquellos artistas que habían vivido al margen de los grandes medios de comunicación, de los asiduos a los circuitos alternativos que, sin abandonar su estilo, ahora pueden llegar a más gente.

La lógica de las discográficas parece ser, si no puedo ganar tanto con los discos, vamos a compensarlo ganando más con los derechos de autor, de los que también pillan. ¿Cómo? Aplicándolos hasta a la tuna, intentando sacar algo de cualquier acto cultural que tenga lugar, con el famoso canon o metiendo a "sus artistas" en todos los canales tradicionales posibles para recaudar cuanto más mejor. Llamadme conspiranoica, pero me parece que las últimas reformas pertrechadas en Radio3 no han respondido a una necesidad de su público ni a la voluntad de llegar a más gente, sino a la presión de ciertos sectores de la industria cultural para colocar a músicos de corte comercial en cualquier espacio con tal de conseguir ingresos por derechos que compensen las pérdidas (o no ganancias) que están teniendo. Otro ejemplo sería el infumable programa "No disparen al pianista" de la2 en el que se tiene a bien mezclar grupos como "El canto del Loco" con el "Sr Chinarro", entre otros, todo ello conducido por una presentadora con aspecto "los 40 principales" y bastante poca idea de música ni de cómo hacer una entrevista en condiciones (por no hablar de las colaboraciones estelares en las que prefiero no detenerme). Mi miedo con todo esto, lo "asustante", es que si cierran, coartan, limitan el flujo musical en Internet, retrocedamos en el tiempo volviendo a la época en la que sólo se podía escuchar lo que quisieran que escucharas con el agravante de que ahora, las canciones horteras se metan hasta en los lugares que consideras tus aliados, bajo la presión de aquéllos que han visto derrumbarse su negocio. Que volvamos a un modelo elitista en el que el acceso a la música, más allá de los bodrios comerciales, fuera un lujo. Quiero pagar, pero jamás escucharía todo lo que escucho ahora si tuviera que hacerlo a los precios de antes. Conocería menos, apreciaría menos e iría a muchos menos conciertos.

2. Yo no puedo defender que un músico no cobre por su trabajo, no puedo ni quiero. Ése no es el debate, repito. Lo que me preocupa, realmente, es que en nombre de la industria cultural, cuya existencia no pongo en duda, se quiera envasar toda manifestación de cultura. Y esto me lleva a la segunda cuestión: parece que la industria cultural nunca se ha parado a pensar entre la diferencia de crear productos culturales y considerar que todo lo que es cultura les concierne y pertenece como si ellos fueran los únicos capaces de generarlos. Puedes cobrar por tu trabajo, pero no por cada acto cultural que se lleve a cabo en nuestro país, ésa no es la solución a la crisis de este sector (el de la industria discográfica), es sólo un parche y un movimiento agónico que no lleva a ninguna parte y que distancia aún más a artistas y público. Y en esta lucha sólo puede haber perdedores, bien porque se reduzcan derechos o bien porque la gente, harta, decida no pagar por ningún contenido no ya como opción sino como protesta.



3. No todos los contenidos son iguales y no todos deben ser tratados de la misma manera. Hasta ahora he hablado de la música porque es el arte más popular o de mayor consumo, pero hay otras industrias como son el cine y la literatura que también se están viendo (o se verán en breve) afectadas por la desaparición del soporte físico y la perdida de control en las redes de distribución de sus contenidos. La música cuenta con la ventaja de que siempre puede defender en directo (a pesar de que no exista ningún interés por fomentar los espacios para la música en directo, quizás no convenga a todo el mundo) y cobrar por las actuaciones, pero no ocurre lo mismo con las películas y los libros, por lo que no puede existir un modelo único de gestión de contenidos ni de derechos de autor, sino que cada sector tiene que encontrar la manera de recibir una compensación económica con su trabajo. Y vuelvo a lo mismo, este modelo no se puede basar en considerar al consumidor como el enemigo, sino como una parte importante del proceso creativo (y viceversa).

Internet es una revolución y, como todas, implica una transformación a la que no sobrevivirá todo el mundo. Triste pero cierto y, sobre todo, inevitable.


30.11.09

Manifiesto "En defensa de los derechos fundamentales en Internet"

Copia, pega y pásalo

Ante la inclusión en el Anteproyecto de Ley de Economía sostenible de modificaciones legislativas que afectan al libre ejercicio de las libertades de expresión, información y el derecho de acceso a la cultura a través de Internet, los periodistas, bloggers, usuarios, profesionales y creadores de internet manifestamos nuestra firme oposición al proyecto, y declaramos que…

1.- Los derechos de autor no pueden situarse por encima de los derechos fundamentales de los ciudadanos, como el derecho a la privacidad, a la seguridad, a la presunción de inocencia, a la tutela judicial efectiva y a la libertad de expresión.

2.- La suspensión de derechos fundamentales es y debe seguir siendo competencia exclusiva del poder judicial. Ni un cierre sin sentencia. Este anteproyecto, en contra de lo establecido en el artículo 20.5 de la Constitución, pone en manos de un órgano no judicial -un organismo dependiente del ministerio de Cultura-, la potestad de impedir a los ciudadanos españoles el acceso a cualquier página web.

3.- La nueva legislación creará inseguridad jurídica en todo el sector tecnológico español, perjudicando uno de los pocos campos de desarrollo y futuro de nuestra economía, entorpeciendo la creación de empresas, introduciendo trabas a la libre competencia y ralentizando su proyección internacional.

4.- La nueva legislación propuesta amenaza a los nuevos creadores y entorpece la creación cultural. Con Internet y los sucesivos avances tecnológicos se ha democratizado extraordinariamente la creación y emisión de contenidos de todo tipo, que ya no provienen prevalentemente de las industrias culturales tradicionales, sino de multitud de fuentes diferentes.

5.- Los autores, como todos los trabajadores, tienen derecho a vivir de su trabajo con nuevas ideas creativas, modelos de negocio y actividades asociadas a sus creaciones. Intentar sostener con cambios legislativos a una industria obsoleta que no sabe adaptarse a este nuevo entorno no es ni justo ni realista. Si su modelo de negocio se basaba en el control de las copias de las obras y en Internet no es posible sin vulnerar derechos fundamentales, deberían buscar otro modelo.

6.- Consideramos que las industrias culturales necesitan para sobrevivir alternativas modernas, eficaces, creíbles y asequibles y que se adecuen a los nuevos usos sociales, en lugar de limitaciones tan desproporcionadas como ineficaces para el fin que dicen perseguir.

7.- Internet debe funcionar de forma libre y sin interferencias políticas auspiciadas por sectores que pretenden perpetuar obsoletos modelos de negocio e imposibilitar que el saber humano siga siendo libre.

8.- Exigimos que el Gobierno garantice por ley la neutralidad de la Red en España, ante cualquier presión que pueda producirse, como marco para el desarrollo de una economía sostenible y realista de cara al futuro.

9.- Proponemos una verdadera reforma del derecho de propiedad intelectual orientada a su fin: devolver a la sociedad el conocimiento, promover el dominio público y limitar los abusos de las entidades gestoras.

10.- En democracia las leyes y sus modificaciones deben aprobarse tras el oportuno debate público y habiendo consultado previamente a todas las partes implicadas. No es de recibo que se realicen cambios legislativos que afectan a derechos fundamentales en una ley no orgánica y que versa sobre otra materia.

NOTA: Este manifiesto fue redactado conjuntamente por periodistas, bloggers e internautas, en una maratoniana sesión durante la tarde-noche de ayer. Si estás de acuerdo, difúndelo por todas las vías que puedas.

29.11.09

De la generación perdida a la robada: los daños colaterales de la construcción de un mundo feliz.

Australia es el lugar con el que mucha gente sueña cuando piensa en un sitio utópico al que les gustaría viajar o en el que querrían vivir. Son las antípodas de España, lo más cercano a lo inalcanzable (y no sólo por la distancia) y uno de los países con mayor Ìndice de Desarrollo Humano del mundo. Cuando una cajera de supermercado australiana te saluda preguntándote cómo estás, no es una pregunta retórica (esperará a que contestes para cobrarte); si la tienda está cerrada, te pedirán perdón por las molestias con un cartel... son amables hasta el extremo, amantes de las reglas y deportistas, sanos, simples, felices. Las zonas suburbanas de Sidney están repletas de madres jóvenes con niños y niñas rubios a las que se dan todas las facilidades para procrear: largas bajas por maternidad, excedencias de años en todo tipo de trabajos (no sólo los públicos), parques, sesiones de cine especiales para que vayan acompañadas de sus retoños... Teniendo en cuenta la densidad de población del país, 2,5 hab/km2, no es de extrañar ese empeño por favorecer la maternidad. Sin embargo, toda esa amabilidad y ese bienestar, tiene ciertos límites, no es para todo el mundo ni en todas las circunstancias.

Una de las muchas cosas que me llamó la atención cuando estuve allí fue un programa de televisión (creo que se llamaba Frontiers, pero no estoy segura) que era un éxito en el páis. Se trataba de un reality que seguía el trabajo diario de la policía de inmigración de los aeropuertos autralianos. El interés de este programa residía en ver cómo la policía investigaba a la gente que llegaba, detectaba a aquéllos que decían venir de vacaciones pero pretendían quedarse en Australia y los mandaba de vuelta a casa. En concreto recuerdo la historia de un estadounidense que había llegado con billete de ida sólo y que llevaba una flauta en la maleta. En seguida sospecharon que podia tratarse de alguien que se disponía a sacarse dinero tocando en la calle. Lo interrogaron, le miraron la cuenta bancaria para saber cuánto dinero tenía, vieron que no tenía un duro y le mandaron con las mismas de vuelta a EEUU, todo oportunamente registrado por una cámara de televisión. Y el interés que (supongo) tendría para los australianos, sería el ver cómo los policías trabajaban para proteger su Mundo Feliz. Ese mismo Mundo Feliz donde la población aborigen, los auténticos moradores de la tierra están marginados por los amables, donde viven alcoholizados y fuera de todas las bondades del sistema. El mismo Mundo Feliz donde, durante cerca de un siglo, se estuvo robando a los hijos de los aborígenes para educarlos como blancos y mezclarlos con blancos con el fin de "asimilarlos" y que los negros fueran desapareciendo progresivamente. Donde la gente de los estados con mayor índice de aborígenes (como el Territorio del Norte, donde está Ayers Rocks) no duda en afirmar que no legusta que sus hijos vayan al colegio con éstos porque los aborígenes huelen mal y no saben comportárse (y esto es verídico).

La llamada "Generación Robada" son cerca de 150.000 niños que fueron arrancados de las manos de sus padres por parte de las autoridades australianas (en concreto por el Sistema de Protección de los Aborígenes, que tiene ya narices el nombre) entre 1885 y 1969. La razón para arrebatarlos de sus familias era el "protegerlos" de la corrupta cultura aborigen y convertirlos en blancos. Sobre todo a ellas. El plan era que se casaran con blancos y tuvieran hijos mestizos, que también eran casados con blancos. La segunda generación ya sería blanca del todo (y también sería arrebatada de sus padres para irse a vivir con familias de clase media, como no, blancas). Los niños y niñas robadas eran utilizados para trabajar en el campo y como sirvientas en casas, maltratados en muchos sentidos, pero "salvados" de perpetuar la cultura y la raza aborigen. Lo escandaloso de esta situación es que se estuvo perpetrando hasta 1969 y que sólo el año pasado el Primer Ministro australiano se decidió a pedir perdón, empujando a uno de los páises con mejor nivel de vida del mundo a reconocer una de las partes más vergonzosas de su joven Historia.




Conseguir la felicidad no es fácil, a veces tiene que haber mártires y otras muchas veces hay que negar ciertas realidades que afean. No sólo los niños aborígenes fueron maltratados en la Australia incipiente, también los hijos de los pobres ingleses fueron un daño colateral de la construcción de su calidad de vida. Ellos y ellas son la Generación Perdida o los Australianos Olvidados, pequeños de familias pobres del Reino Unido que el gobierno inglés enviaba para Australia con el fin de deshacerse de un problema y con la promesa de que encontrarían una vida mejor. Los menores embarcaban pensando que encontrarían un mundo lleno de aventuras y sus padres pensaban que allí les acogería una familia con recursos con la que no volverían a pasar carencias. La realidad es que eran forzados a trabajar en el campo y como sirvientes (de nuevo). Esta práctica se llevó a cabo entre 1930 y 1967 y no sólo a Australia, también a Canadá y Sudáfrica, con una política oficial que mandaba separar a los hermanos al llegar al destino. Canadá y Reino Unido aún no se han pronunciado ni han pedido perdón.

La vida idílica de Australia sólo es posible porque sus habitantes se esfuerzan a diario por mantener su mundo limpio de cualquier "mal" o "posible mal". Su corta historia, su escasa población y el hecho de que esté rodeado de agua, facilitan el control de lo que sucede en su "Mundo Feliz", permite que vivan al margen y marginen y que, en definitiva, por triste que suene, consigan lo que cualquier país desarrollado sueña sin atreverse a decirlo, como esa Inglaterra que se deshacía de los hijos de los pobres enviándolos a otros países de la Commonwealth a trabajar y el lugar en el que la gente sueña con vivir.


12.11.09

La "bricogeneración" de la literatura, la que está por venir.

Hay un tema al que le doy vueltas desde hace algún tiempo y es cómo está por llegar la "bricogeneración" literaria, es decir, aquéllos escritores que llegarán al público saltándose todos los intermediarios, los que reinventarán los viejos géneros al deshacerse de los soportes tradicionales, los escritores Myspace...

Sí, ya sé que hace tiempo que existen los blogs y que éstos han sido escenario de experimentos y novedades, y las editoriales que te permiten publicar sin límites, pero yo me refiero a algo más. Al fin y al cabo, los blogs no han venido a sustituir a nada antiguo sino a complementar, por más que existan novelas publicadas en este formato y por mejor que soporten otros como la poesía o el periodismo. De lo que yo hablo es de esa generación de escritores que creará sabiendo que no necesita una editorial para publicar un libro, un libro de esos que se pueden llevar en el bolso y leer en el metro o bus. Hablo de la generación cuyas letras se plasmarán en el libro electrónico.

Hace algunas semanas me disponía a escribir sobre la que se conoce como generación Mumblecore o DIY (Do It Yourself), con motivo del Festival de Jóvenes Realizadores de Granada, un reportaje que se vio frustrado por el cierre repentino de Soitu.es, pero que me dio a conocer este "movimiento" cinematográfico. Las características de las películas Mumblecore o, mejor dicho, la característica, es que son producciones hechas con muy poco dinero y medios. A menudo sus directores son también los guonistas y los protagonistas de los filmes y, por lo general, no superan los 30 años. Uno de los homenajeados en el festival era Joe Swanberg, un director con cinco largometrajes a sus espaldas y que ha participado en varias series, algo que no tiene por qué ser excepcional si no fuera por su edad: 28 años. Las películas de estos autores, por lo general no llegan a muchas salas de cine y menos aún a nuestro país, pero es que sus autores no lo tienen como uno de sus objetivos. A pesar de que su trabajo ha sido reconocido en diversos festivales indies y de que hayan llenado páginas y páginas, lo único que buscan es hacer lo que quieren y, el vivir y producir al margen de los grandes del cine estadounidense,y de las distribuidoras (normalmente se distribuyen a través de la web), les permite hacerlo. La mayoria no vive de sus películas, pero son libres para hacer las historias que hacen.



Es algo que ya ocurrió con la música, quizás el género artístico que llega a más gente y el primero en notar los cambios. Internet, las redes p2p y la popularización de los reproductores de mp3 portátiles hace tiempo que han dejado de lado a la industria discográfica y que han democratizado la creación. Myspace, Arctic Monkeys, todas esas cosas sobre las que se ha escrito tanto...



El libro electrónico será la revolución del soporte, no sólo por sacar la tinta digital de los escritorios, sino porque introducirá las ventajas del formato audiovisual en el "libro tradicional". Para publicar, bastará con escribir. Un pdf, un doc, un odt... todo se podrá leer en el libro contenedor: no habrá que preocuparse por el soporte, sino por la historia y la manera de contarla. Es la unión entre todo lo nuevo que ha ofrecido Internet (acceso abierto, hipertexto, multimedia...) con lo tradicional.

Hace algunos días se discutía en Utoi sobre literatura y nuevas tecnologías con la conocida como "generación Nocilla", y, entre otras cosas, se hablaba del libro electrónico y de cómo cambiaría la manera de contar la historia. Fue un debate interesante, pero con la generación equivocada a mi parecer, porque no son ellos los que vivirán el cambio real hacia un modo de escribir pensado para lo electrónico. A pesar de que la tecnología tenga mucha presencia en sus historias, a pesar de que lo acogerán e incluirán en sus trabajos, siguen siendo analógicos con ganas de experimentar. Seguimos siendo analógicos. Lo veremos, ese grupo de escritores educados en la ESO, que no pensará en editoriales como algo imprescindible y que concibirá sus textos desde y para lo digital, que lo harán todo ellos mismos con la libertad de no tener que rendir cuentas ni tener que superar ciertos filtros, la generación DIY de la literatura, la "bricogeneración" de la literatura.

27.10.09

Hasta siempre Soitu. Seguiré pensando en vosotros cuando encuentre temas con los que disfrutaría escribiendo

La primera vez que escuché hablar de Soitu ni siquiera sabía cómo se llamaba, sólo que los altos dirigentes de Elmundo.es (por aquel tiempo estaban sufriendo el acoso de P. J. con el que no comulgaban en muchos aspectos y sobre todo en cuanto a las teorías conspiranoicas en torno al 11 M) planeaban sacar un nuevo medio online. Todo era secreto, muy secreto y olía muy bien, sobre todo para una periodista recién salida de la carrera con ganas de trabajar en un entorno proclive a la innovación.
Y lo intenté. Acababa de aterrizar de México tras un año de estancia allí, bastante desconectada de la actualidad española y consciente de que tenía poco que ofrecer, pero con ganas, muchas ganas. Era finales de 2007 y le escribí a Borja pidiéndole trabajo. Como no me contestó, insistí con la que ha sido la manera más rara de pedir trabajo que he tenido en mi corta vida profesional: "Perdona que insista, pero siento decirte que no pienso parar hasta que me hagas la entrevista (o me mandes a la mierda, una de dos)".
Me hizo la entrevista y no pudo ser, pero siempre han contado conmigo y yo con ellos para colaborar y escribir sobre lo que pasa en Granada. Soitu, para mí, ha sido el medio en el que he podido proponer sin miedo, hablar sin miedo; el lugar en el que deshacerme de los corsés de los modelos tradicionales de información (y de pedir trabajo) y el espacio en el que pienso cada vez que veo un tema con el que podría disfrutar escribiendo (un vicio que creo que me durará todavía un tiempo). ¿Ahora qué? No sé lo que haré con todos esos temas, para empezar con el que tenía apalabrado para esta semana y que creo que terminará en mi blog (dejarlo a medias sería aceptarlo del todo).
Cuando he leído hoy la noticia, he estado a punto de llorar y sigo triste. Por la gente que tengo allí, por mí y los temas que ya no escribiré y, sobre todo, por el periodismo, que pierde la página de información más fresca que poseía la Red y un laboratorio constante.
Fue un proyecto que nació de la valentía (de aquellos que dejaron un buen puesto en uno de los grandes para realizar su sueño), creció sin miedo (probando e innovando en campos donde el resto de medios aún están muy verdes) y que seguro seguirá con el mismo espíritu en los que han formado parte de él. No tener miedo es todo un acto de rebeldía en los tiempos que corren y se merecen todas las enhorabuenas por habernos regalado casi dos años de buenos contenidos y de espacios en blanco que completar con más libertad que la mayoría de los medios.
Hasta siempre.
Seguiré pensando en vosotros cuando encuentre temas con los que disfrutaría escribiendo.

21.10.09

Un señor en el parque

Hay un señor que pasea mientras yo como mis espaguetis sentada en un banco. El parque está húmedo y abandonado, nada de chicas en bikini sobre el césped, por fin se ha impuesto el otoño y puedo respirar frescor. El hombre pasa delante de mí, lleva vaqueros, camisa, gafas y mocasines azul marino; es delgado y anda despacio.

-Buen provecho -me dice.
-Gracias -respondo.

Me mira y yo bajo la vista casi avergonzada con la intimidad desecha, quedando expuesta a los ojos de cualquiera mientras como. Como si estuviera en un banco del parque.
El hombre no lleva nada para comer, ni el periódico ni un libro, tampoco tiene perro. Sigue caminando con los ojos clavados al suelo.
Algo más tarde lo vuelvo a ver. Está sentado el otro banco, a unos 20 metros del mío. No puedo ver sus manos, pero sé que están vacías. Mira al suelo, hacia la entrada del parque, saluda a alguna de las pocas personas que se pasean por lo caminos cuidados.
Se quita las gafas, se frota los ojos y sigue allí. Parece que no tiene nada que hacer o ningún sitio a donde volver. Parece que no tiene ningún motivo para regresar a casa.

9.10.09

Crónicas cracovitas IV: Bares, cafeterías y restaurantes

Aunque Cracovia se me hace muy lejana ya (ha sido un mes largo), aún no he olvidado el encanto de sus lugares ni la promesa de escribir una entrada sobre sus bares, cafeterías y restaurantes. Una de las cosas que me cautivó de la ciudad fueron sus interiores, como ya comenté en algún post anterior, por lo especiales que eran en muchas ocasiones y por los ambientes que se conseguían.

Para comer (lo bueno de los restaurantes cracovitas es que no tienen horario, suelen permanecer abiertos durante toda la tarde, desde la hora de la comida hasta la de la cena, así que no hay problemas de incompatibilidad de horarios con los españoles).
  • Pizza Fabriki: En Kazimierz, el barrio judio, está este local de comida italiana. Un lugar situado en varios niveles con un sótano lleno de recovecos en los que comer como si estuvieras sólo en el restaurante. Puedes comerte un plato de pasta (igual no muy italiana, pero bien hecha, y con salsas buenas) o una pizza y una cerveza tamaño cracovita (muy grande), por unos cinco euros. Todo acompañado por música de Sigur Ros o Portishead.
  • Chimera: En la calle Sw. Anny, que sale de la plaza Rynek Glowny, en el centro histórico de Cracovia, hay un buffe vegetariano. El sitio es bastante grande y puedes comer tanto en el jardín del primer piso como en las salas del sótano, también muy agradables. El sistema es que puedes pedir los platos por porciones (o pesos), es decir, una porción, cuatro o seis. El de seis, un plato a reventar de comida, más la bebida (que no puede ser cerveza, porque no la venden),suele costar alrededor de 20 Zlotys, unos cinco euros. Para los carnívoros, se suele incluir pollo o pavo en la oferta.
  • Polskie Jadlo: Restaurante de comida polaca situado en la calle Sw. Jana, muy cerca de la plaza Rynek Glowny, con decoración estilo Zakopane (el pueblo más grande de los Cárpatos), de montaña. Los platos son contundentes basados en salchicha, carne con salsas duzonas, patata y mucha col. Las sopas servidas en pan hueco están deliciosas, eso sí, llenan mucho. Sopa, plato principal y bebida puede salir por unos diez euros, aunque puede ser bastante menos o más, según lo que se pida. Los pierogi, empanadas hechas con pasta de patata y distintos rellenos y cocinadas al vapor, también están muy ricas.

Para tomarse un té, café o chocolate con un buen pastel:
  • Mleczarnia: Esta cafetería de nombre impronunciable (al menos al leerlo) tiene su pastel propio hecho con bizcocho, nueces y no sé qué más, muy energético y rico. Está situada al lado de Plac Nowy, en el número 20 de la calle Meiselsa, en Kazimierz. Como curiosidad, el pasaje que hay frente al café sirvió de decorado para La lista de Schidler.
  • Nowa Proncja: Un lugar agradable, sobre todo en los días soleados, cuando se abren todas las puertas y se ponen mesas en la calle. Tiene una gran variedad de pasteles y es un lugar bastante concurrido, por lo que no siempre hay sitio para sentarse, depende mucho de la hora a la que se vaya.

Para las cervecitas o los vodkas:
  • Alchemia: Este bar situado en una de las esquinas de Plac Nowy, en el centro de Kazimierz, es uno de los antros míticos de la ciudad y uno de los corazones culturales de la noche cracovita. Con sus varias salas amplias llenas de muebles viejos, sillas y mesas de todo tipo y su iluminación tenue a golpe de velas y bombillas casi escondidas, es un lugar muy agradable para tomarse una cerveza a euro o un Tatamka (vodka Żubrówka, el del bisonte, con zumo de manzana) a unos dos euros y medio. Suele haber conciertos, por lo que es uno de los lugares que no se debe dejar de visitar.
  • Propaganda: A la espalda del Alchemia, en la calle Podbrzezie, está Propaganda, un pub temático con paredes repletas de cachivaches de la época comunista y carteles propagandísticos de la Cracovia soviética. Lo comunista en Polonia no está bien visto, aunque se sigan encontrando puestos de antigüedades en los que se pueden comprar chaquetas o medallas militares del ejército rojo, que hacen las delicias de turistas. Pero los jóvenes polacos no quieren saber nada del socialismo. De hecho, miran con mejores ojos a Estados Unidos, la antítesis de su historia reciente, que a Europa. El póster de Lenin al que han pintado una svastica en la frente, colgado en una de las paredes del bar, deja claro el tono satírico de la temática.s
  • Pauza: Situado en una de las calles que salen de la plaza Rynek Glowny (Florianska), se trata de un espacio diáfano y de decoración minimalista en el que suele haber exposiciones de fotografía y pintura.
  • Jazz Club: En los soportales que rodean la misma plaza, entre las calles Szewska y Sw. Anny, siguiendo las indicaciones de un rótulo de neón en el que se lee Jazz Club (o bar, no lo recuerdo bien) que te llevan a bajar por unas angostas escaleras, está este bar en el que suelen haber conciertos de jazz en directo. Cuando hay concierto, la entrada es libre, pero suben algo el precio de las consumiciones (no mucho). El Tatamka de este sitio está muy bueno porque añaden un trocito de manzana natural.
  • Lubu Dubu y Kitsch: Estos dos bares están situados en el mismo edificio (cada uno en un piso), en la calle Wielopole, a menos de diez minutos de la plaza Rynek Glowny (es una vía que sale del cinturón verde que rodea el centro histórico de Cracovia). Lubu Dubu es un lugar de estética retro con luces de colores, pista de baile y un repertorio en el que se cuela algún clásico de Depeche Mode o los Franz Ferdinand. Un sitio para bailar, vamos. Es otro de los clásicos cracovitas donde, eso sí, las consumiciones son algo más caras que en el resto.
  • Kitsch: Es un bar de ambiente de decoración abigarrada y kitch, como su propio nombre indica. Está situado en el mismo edificio de Lubu Dubu, sólo que un piso más arriba y el ambiente es de lo más divertido de Cracovia. De vez en cuando el lugar es evacuado ante una amenaza de bomba, algo con lo que se tiene que enfrentar por ser lugar para gays en una ciudad (y un país) profundamente católico y homófobo. Por suerte, generalmente no son más que amenazas.



3.10.09

Extratonauta 2010, un cartel 2.0

Extratonauta Granada es un festival joven dedicado a grupos y dj's de la órbita de la música independiente que, de cara a la próxima edición, ha tenido una muy buena iniciativa: crear un cartel 2.0.

A través del su perfil en Facebook (Extratonauta Granada), la organización ha invitado a los amigos a que propongan los grupos y djs que les gustaría ver en el festival (cinco de cada) escribiéndolos en el muro del festival antes del 1 de diciembre (aún tenéis tiempo para pensarlos).

Además, se sortearán 10 entradas al festival entre todos aquellos que hagan sus aportaciones, para que la gente no se lo piense demasiado. Yo aún no me he decidido, pero he estado echando un ojo y entre los nombres que más se repiten están Love of lesbian, Días de Incienso, Vetusta Morla, Sidonie (espero que no los traigan de nuevo)... Aunque hay gente que ha propuesto a Tom Waits, por pedir que no quede, ¿no?



PD: A ver si traen a Love of Lesbian, que aún no he tenido oportunidad de verlos en directo... ¿No creéis que este vídeo es estremecedor?

15.9.09

Cr'onicas cracovitas III: En bicicleta

Lo de las ciudades planas me fascina. Ser'a porque vengo de una ciudad (y un barrio) en el que las cuestas son el pan de cada d'ia. Y lo que m'as me gusta de la planicie es la posibilidad de moverme en bicicleta. El tr'afico en Cracovia es bastante ca'otico, con coches a los que les gusta correr y avenidas anchas en las que se mezclan conductores temerarios con tranv'ias y en los que los pasos de peatones son anecd'oticos. Pero hoy nos hemos atrevido hemos alquilado unas bicis. Bueno, para ser sinceras, s'olo hemos pasado por el centro para sacarlas de la tienda, porque nos hemos dedicado a los alrededores, fuera del casco antiguo.

14.9.09

Cr'onicas Cracovitas II: El realismo sovi'etico de Nowa Huta

Tras la Segunda Guerra mundial, el r'egimen sovi'etico se encontr'o en Cracovia con la resistencia de una clase media mayoritaria y contraria a sus principios. Para solucionarlo, se propusieron construir una ciudad sat'elite dedicada a la industria pesada a la que atraer'ian a trabajadores de clases sociales m'as pobres que vendr'ian a corregir el desequilibrio de clases.
Nowa Huta (nueva fundici'on) es el barrio situado m'as al este de Cracovia y uno de los m'as poblados con cerca de 200.000 habitantes. En 1949 se concibi'o como una ciudad separada, construida en torno a una gran fundici'on. Todas las calles de la ciudad van a dar al complejo sider'urgico Vladimir Lenin, una mole con cientos de edificios, kil'ometros de carreteras y un sistema ferroviario propio que lleg'o a ser uno de los m'as grandes de Polonia (en los a;os 70 ten'ia una producci'on anual de 7 millones de toneladas de acero).
Este gigante abierto por razones ideol'ogicas y no econ'imicas, puesto que el hierro ten'ia que ser importado desde Rusia y el carb'on desde Silesia, y sus construcciones aleda;as se convirtieron en la ciudad ideal para la propaganda sovi'etica y en uno de los mejores ejemplos de la arquitectura del Realismo Socialista, que daba mucha importancia al orden de los edificios para ordenar las conciencias y las vidas. En la actualidad, al pasear por sus anchas calles y entre las moles de pisos de la zona, se advierte de manera clara el estilo sovi'etico, con grandes manzanas en cuyo interior hay una explanada de tierra (huertas comunitarias en otros tiempos).

Sindicalismo y religi'on
Lo que pretend'ia ser un seguro contra la posible resistencia de la clase media, result'o ser el germen de las protestas contra el r'egimen sovietico. Fueron los obreros lo que iniciaron las protestas contra el r'egimen, en un movimiento sindical con un fuerte componente cat'olico. Ya en los a;os 60, los trabajadores de Nowa Huta se levantaron para exigir la construcci'on de una iglesia en el barrio. El joven obisto Karol Wotjila fue uno de los instigadores de estas protestas, construyendo una cruz de madera en torno a la cual surgieron numerosos enfretamientos entre trabajadores y polic'ias. El componente cristiano cat'olico fue, de hecho, una de las carcter'isticas del posterior Moviento Solidaridad, fundado por Lech Walesa en los a;os 80 y uno de los bastiones de la lucha contra el totalitarismo comunista. Durante esos a;os, 29.000 de los 38.000 trabajadores de la sider'urgica estaba afiliado a este movimiento.

En la actualidad
Con la ca'ida de la URSS en 1980, el ineficiente sistema productivo de la f'abrica se hizo patente, cerrando la mayor parte de la planta hasta quedar una f'abrica de unos 3.000 trabajadores dentro de uno de los barrios m'as deprimidos de Cracovia con cerca de un 30% de paro. Los nombres de las calles se cambiaron, bautizando la Plaza Central, en tiempos sovi'eticos dominada por una enorme estatua de Lenin, como plaza Ronald Reagan, algo que suscit'o tambi'en numerosas protestas, por lo que la mayor parte de la gente la sigue llamando simplemente Plaza Central.



Hoy d'ia se intenta resucitar la zona buscando nuevos usos a la antigua f'abrica, entre ellos culturales. El festival de m'usica Sacra y profana, uno de los doce festivales que comenzaron a hacerse en Cracovia con motivo de su elecci'on como Capital Cultural europea en el a;o 2000, tiene en este barrio la mayor parte de sus sedes, reservando la antigua planta industrial para conciertos de m'usica electr'onica. Por la ex f;abrica Vladimir Lenin, han pasado artistas de la talla de Kraftwerk, mientras que la estrella de esta edici'on (que est'a teniendo lugar esta semana) es Aphex Twin.
Una curiosidad que viene mucho al caso, hablando de m'usica electr'onica y escenarios postindustriales: la palabra robot proviene del t'ermino polaco robotnik, que significa "trabajador". Y ah'i os dejo a Kraftwerk con su We are the robots, durante la edici'on de Sacrum and Profanum de 2008, en la antigua f'abrica Lenin de Nowa Huta.

13.9.09

Cr'onicas cracovitas I: La luz

La luz
Siempre me han gustado las ciudades de noche, porque las luces te las ense;an de otra manera, destacando una fachada, escondiendo desonchones, coloreando los grises. Cracovia es gris, por su clima, no por sus muros, pero el primer contacto que he tenido con ella ha sido desde la oscuridad. La luz en Cracovia es suave, la el'ectrica y la natural. Hay pocas farolas por la calle y no son necesarias m'as para imaginar lo que se ver'a durante el d'ia. Es una luz 'intima, que invita a sentirse acogido y c'omodo, afortunado de pasear por calles de piedra antigua, llenas de historia y recorridas s'olo a medias.
La ciudad tiene ese gusto por los interiores cuidados tan propio de las ciudades acostumbradas a pasar buena parte de su tiepo enterradas en nieve. Cualquier bar, cualquier restaurante, es una maravilla en la que te dan ganas de entrar. Prohibidos los neones agresivos, incluso el tungsteno de alto voltaje, mejor velas e iluminaci'on colocada en lugares estrat'egicos, como el respaldo de los sof'as viejos que hay esparcidos por todo el bar. Se nota que la luz no es s'olo una herramienta sino un o de los elementos decorativos mejor utilizados del lugar.
Anoche llegamos a esta maravillosa ciudad, en un tren desde Varsovia, despu'es de un largo periplo que nos llev'o por M'alaga, Barcelona y la capital polaca. R. estaba plet'orico, con los ojos m'as que abiertos y sin dejar de contarme historias sobre cada sitio por el que pas'abamos, contento de su reencuentro y yo encantada de tener un gu'ia de lujo, de conocer Cracovia desde sus vivencias, sus recuerdos y su cari;o. Se nota que me gusta el lugar?
Aqu'i comer y beber es bastante barato (el hostal tambi'en est'a muy bien de precio, adem'as de ser precioso), as'i que no pienso conocer todos los bares posible, sobre todo teniendo en cuenta que sentarse en cualquiera de ellos es un lujo.

La trompeta de la catedral
Cracovia posee una iglesia mayor peculiar, en la que el paso de las horas est'a marcado por un melod'ia de trompeta que se corta en seco antes de terminar. Esta tradici'on se remonta a la 'epoca en la que los tartaros avanzaban por la estepa, cuando el toque serv'ia para poner en aviso a los habitantes sobre los movimientos de las tropas enemigas. La leyenda cuenta que en uno de esos avisos, una flecha otomana alcanz'o al encargado de darlo, mat'andolo justo en la parte por donde hoy se corta la melod'ia. Hoy d'ia, el toque de la trompeta sigue estando en manos de una familia que mantiene viva esta tradici'on pasando el testigo de generaci'on en generaci'on.

Ma;ana m'as, que no tengo tiempo. Esta noche me voy a ver a Chris Cunnigham a Nowa Huta :).